El ultimísimo Lacan, Capítulos 13, 14, 15y 16:
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¿Qué son los Encuentros Millerianos?
Folleto informativo encuentros Millerianos Hora Argentina: Hora española: Primer y segundo Encuentros:
jueves, 22 de diciembre de 2022
Bienvenida a los segundos Encuentros Millerianos, por Teresa Ferrer
Teresa Ferrer:
Buenos días, bienvenidos a la segunda parte del Curso de Jacques Alain Miller, del 2006-07, “El ultimísimo Lacan”, que veremos de la mano de las personas que lo han trabajado para animar este encuentro y que les presenté la primera vez. En la mañana Guido Matusevich y Cecilia Fuentes, se harán cargo de las clases 9, 10, 11 y 12, para luego en la tarde, Valeria Martínez y Rosa Bardisa continuar con las 13, 14, 15, 16 y 17.
Primeramente, al
comité de organización nos gustaría agradecer a quienes intervinieron en la
conversación del día 26N y les animo a todos a ver la grabación en nuestro
canal de Youtube, por la riqueza de temas que se plantean y de los que José
Gregorio les va a dar un eco…
Jose Gregorio Domínguez:
Se trabajó
fundamentalmente alrededor del discurso y el lazo social, con relación al goce.
Sobre el tiempo, y la reducción del análisis al instante de ver. Sobre el
análisis sin analista y lalangue como asunto común, etc.
Teresa Ferrer:
Bien. ¿Hay malestar con y en la Ultimísima enseñanza? Si vemos los
testimonios de JAM, sí, tanto “en” Jacques Lacan como para él mismo. ¿Y “en”
nosotros? ¿Hay malestar? O por decirlo de otra manera, salgan a la calle. ¿Hay
malestar en la civilización? Sí.
Eso lo diagnosticó Freud. Su época fue la de “hay malestar en la cultura”,
algo no está funcionando. En lo que en Freud era impreciso y difuso, Lacan
aisló los impasses, y fue mostrando sus líneas maestras.
De nosotros se espera la acción.
La Ultimísima enseñanza de Lacan le sirve a Jacques Alain Miller
para iniciarla.
Comenzó por ¿Cómo entender el traumatismo que le produjo a Lacan el descubrimiento freudiano del inconsciente y le llevó a una reacción y respuesta, que fue lo real? Lacan llama acontecimiento al descubrimiento freudiano. Pero ¿Cómo lo llama JAM y por qué? Dirá que el descubrimiento freudiano agujerea el discurso universal y tras esto, se plantea ¿Qué relación con lo real conlleva esta definición del inconsciente como acontecimiento?
Aunque la definición del inconsciente está en el comienzo de la obra de Lacan
recogido como historia, será retomado en la ultimísima, acorde a los tiempos. Tiempos, los nuestros, de la era sin el padre, en la que el objeto que proponen la técnica y la civilización, intenta, sin conseguirlo, ocupar ese lugar. Parece un chiste, pero es que los grandes pilares fueran envejeciendo. Al cielo no se le escucha, y la naturaleza agoniza devorada por un real industrial, al que los S1 contables no pueden apenas apuntalar, y cae, cae el sentido con sus sinónimos de orden, algoritmo, gramática, sintaxis, metáfora, metonimia, pulverizados al estallar contra el suelo, enturbiando la realidad.Cae el
sentido común.
¿Cómo entender este acondicionamiento de la realidad? Se pregunta JAM. Habrá que hacerse el ánimo, con valentía y sin añoranza de plantear un real contingente sin hacer una ley de lo real.
Es lo que va a ocupar la última enseñanza de Lacan que recorre los Seminarios 20, 21 y 22 hasta el capítulo 9 del Seminario 23. Seguida a continuación de su ultimísima enseñanza, que encontrarán en el Seminario 23, 24, 25.
En mi opinión, ante la primacía que da Lacan en el Seminario 20 a lalangue sobre el lenguaje, le seguirá una elaboración en el desvelamiento de “Los no incautos yerran” y que va preparando el terreno para recoger los pedazos, en el Seminario 22, RSI, haciendo emerger las nuevas formulaciones que se abrirán paso a partir del Seminario 23, en el 24 y 25 y que son: El parlêtre, el sinthome, L’une bevue, los nudos borromeos y el toro. Esto prepara un cambio…
Cambio que vamos a ir recogiendo, a modo de piedrecitas en el camino, con las preguntas que se hace Miller en el Curso y Laia nos va a recordar:
Laia Gil:
¿Lo qué tiene sentido para mí, tiene por ello sentido para el otro? (página 77)
Del
sinthome, que introduce como entidad clínica a partir de Joyce, dirá que no es
el inconsciente en tanto tiene relación con el Uno y no con el Otro, ¿Dónde
queda pues el inconsciente? ¿Qué implica la entidad clínica del sinthome? ¿Se
trata de identificarse a ella? ¿se trata de poder hacer algo con el ser de
sinthome?: ¿desembrollarse? ¿Manipular? ¿Qué es lo que funciona? (página 83)
¿y qué pasa con la interpretación?...
Jose Gregorio Dominguez:
¡Ah!
Implica al Otro.
¿A qué apunta lalangue? (121)
¿Hay
que renunciar a entender el porqué de todo lo que enuncia la ultimísima
enseñanza? ¿Acaso es lo que ésta exige? (pagina 133)
¿Está el
Uno condenado al sonambulismo del sinthome o al azar de las bèvues? (página
145)
Laia Gil:
¿Dónde
queda el inconsciente en la clínica del sinthome? (página 166)
¿Cómo se relacionan
los registros?
¿Qué
da lo simbólico en lo real? (página 159)
¿Qué
es lo real en lo simbólico? (página 160)
¿Cómo
podría realmente ser el Uno, cuando se lo capta sin el Otro? (página 154)
Jose Gregorio Dominguez:
¿Qué
hacer cuando el objeto del pensamiento del cuál se ocupa es una sarta de
paradojas? ¿Dónde empieza el semblante? (página 152)
Sobre
la base de la estructura borromea ¿Qué podemos decir del sentido de la palabra?
pregunta que abre al gran interrogante ¿Hay interpretación borromea?
Teresa Ferrer:
Si hay
una interpretación borromea ¿Cómo reconocer un nudo borromeo en la oscuridad?
Quizás habría que recordar que el psicoanálisis es una práctica y la teoría una
mera elucubración que va variando a medida que la práctica lo indica, pero ¿qué
hacer cuando la civilización se presenta con un nuevo (Cambio) paradigma
mundial que implica, no un rebajamiento, sino una salida de lo anterior?
Esto cambia la clínica y la teoría debe replantearse completamente en el siglo XXI.
Lean,
lean ustedes, la Conferencia de Jacques Alain Miller en Comandatuba, “Una
fantasía” de 2004, anterior a sus cursos sobre la ultimísima, y también, lean
la conferencia posterior “El inconsciente y el cuerpo hablante” en París, del
2014. No es de extrañar que se produzca pánico, que se intente reconstituir el
inconsciente de papá, que se le quiera eterno, o que progrese adecuadamente, pero
tengan en cuenta y que nadie olvide, que todo esto lo dijo Lacan antes de los
años 80 señalando los impases de la civilización.
Miller
inaugura la acción lacaniana a la que nos invita a entrar, y que asentará sin concesiones
en su último Curso.
L’Uno
tutto solo
Hay que leer, esta acción bajo la luz de “L’uno-tutto-solo”, para lo cual les invitamos, a los que gusten, a la preparación del mismo que comenzaremos a partir del 13 de enero, todos los viernes de 12 a 14 (hora española) y de 8 a 10 (hora argentina), parando en Febrero y Marzo por sus vacaciones estivales. recibirán un correo para poderse inscribir aquellos que deseen participar.
Y ya,
ya me callo. Ahora oirán ustedes a mis compañeros con sus brillantes
intervenciones, que usando la metáfora de Lito, tienen en común poner en jaque,
¿qué? la interpretación. Y no es un gambito de Dama, es despojar a la interpretación
de cualquier intento, incluyendo el nodal, y centrarla en la existencia… en el
instante de ver.
miércoles, 21 de diciembre de 2022
Comentario sobre capítulos 9 y 10 "El ultimísimo Lacan", por Guido Matusevich
Clases 9 y 10 - El ultimísimo Lacan,
por Guido Matusevich
En la clase 9 de
“El ultimísimo lacan” que lleva por nombre “Inconsciente y sinthome”,
Miller nos trae una frase desde el inicio, donde plantea que, si bien Lacan se había
inspirado en Freud previamente, esto no es el caso para su ultimísima
enseñanza. Por el contrario, Lacan se inspira en Joyce, es él quien lo
despierta de su “sueño dogmático”. Esta expresión, no es inocente ni
decorativa, sino que viene al hueso de lo que esta intentando plantear Miller
en esta clase.
¿Que quiero decir con esto? Que la referencia aquí es a dos autores, a Kant, que es a quien pertenece la frase, y a Hume, que es a quien se refiere en la cita. Kant plantea en la crítica de la razón pura, que es Hume quien logra despertarlo de su “sueño dogmático”. El sueño dogmático, podemos decirlo sin temor a equivocarnos, es el racionalismo cartesiano. Es decir, que a partir de las meditaciones es posible construir una ciencia. ¡Meditaciones que como primer paso firme sostiene que hay un Otro, ni más ni menos que Dios! El sueño dogmático es entonces que efectivamente, no es necesario ir a la experiencia para fundamentar conocimiento alguno, y que el intelecto es mas que suficiente para lograr esto. Ahora bien, ¿por qué Kant rescata a Hume como contraparte?
Hacemos un breve
paréntesis en el planteo de Hume y volvemos al texto. Hume se encuentra por así
decirlo en las antípodas al racionalismo cartesiano. El planteo de Hume, en
resumidas cuentas, es que el sujeto es un espectador en el teatro de la
conciencia, y que a partir de lo que allí observa, crea nuevos conceptos. El
típico ejemplo es que uno ve una manzana, uno ve el color dorado, y ¡pum!
¡Manzanas doradas!
Me adelanto un
poco, para Hume, nada hay en el intelecto, que no haya pasado previamente por
los sentidos. Esto crea un enorme problema para el pensamiento científico. Si
todo saber nace de los sentidos… ¿cómo poder fundamentar el conocimiento teórico,
la causalidad? Quiero decir, uno ve que el fuego da calor, intenta tocarlo, se
quema. ¿Como sabe que siempre va a ocurrir esto? Uno ve que llueve, el piso
termina mojado, de nuevo la misma pregunta, ¿cómo tener la certeza de lo
ocurrido? La respuesta de Hume, es que en definitiva la causalidad, se debe a
que hay una suerte de “inercia” en nuestro pensamiento, donde asociamos por
proximidad espacial y temporal a A y B. Si se dio A y en las cercanías
temporoespaciales se dio B, entonces debe haber una relación entre ambos, una
causalidad. Es decir, Hume le da la pauta a Kant que no es suficiente el
intelecto para poder decir algo acerca del mundo, ya que la noción de
causalidad se debe al ámbito del pensamiento, y a cómo leamos el fenómeno, de
modo que no resulta algo intrínseco a este.
Entonces, ¿de que
manera podemos leer el efecto que ha tenido Joyce en Lacan y su ultimísima
enseñanza? ¿Cuál era el sueño dogmático de Lacan? Por cierto, tanto en Lacan,
como en Kant, hay que leer este dogmatismo, no como algo despectivo, como una
posición fanática y acrítica. Muy por el contrario, el dogmático, es aquel que
sigue unos dogmata, o principios. Al igual que Descartes, Lacan intenta llevar
esos principios hasta sus ultimas consecuencias. En el caso de Lacan, a mi manera
de ver, estas consecuencias lo llevan a dar con un quiebre en su pensamiento y
dictar lo que conocemos como su “ultimísima enseñanza”.
Creo que el hueso
al que apunta Miller, cosa que ya nos anticipa en el titulo de la clase “Inconsciente
y sinthome”, es el problema del nexo en la cadena significante entre el
S1 y el S2.
En la pagina 140
del curso, Miller explica lo siguiente:
“…el
psicoanálisis se podría definir como el acceso a la identidad sinthomal,
es decir, no conformarse con lo que quisieron los otros, no conformarse con ser
hablado por la familia, sino por el contrario acceder a la consistencia
absolutamente singular del sinthome”.
Y luego citando a
Lacan:
““¿En qué
consiste esta localización del análisis? ¿Seria o no seria identificarse con su
síntoma?”
Le doy aquí al identificarse
con su síntoma el valor de reconocer su identidad sinthomal. No
significaría (…) que se llegaría simplemente a identificarse con su síntoma,
sino que se es su sinthome. Identificarse con eso, ser su sinthome,
es liberarse, después de habérselas recorrido, de las escorias heredadas del
discurso del Otro.”
Esto se sigue de
aquello que decíamos acerca del inconsciente real. Cuando se le presta
atención, allí ya uno no se encuentra en aquel.
Rearmemos el
argumento para llegar a esto nuevamente. Cuando nos encontramos en el
inconsciente transferencial, nos encontramos en un segundo tiempo, lógicamente
hablando, el S2, el saber que es siempre supuesto. ¿Por qué se supone el encadenamiento
del S2? Aquí es en todo caso donde podemos sostenernos en el planteo kantiano.
Kant intenta reducir la experiencia a sus condiciones necesarias, las
categorías puras del entendimiento, me refiero al espacio y al tiempo. Kant
desmenuza el fenómeno, de todos sus agregados hasta llegar al hueso de este, a través
de sus efectos. Simplificándolo: a partir de la experiencia que tenemos del
mundo, podemos entonces decir que la estructura mínima para que haya una
experiencia, son las categorías puras del entendimiento.
Entonces, a
partir de la experiencia analítica, leída desde el inconsciente transferencial,
si encontramos el nombre del padre en funciones, la interpretación apunta a un
nuevo sentido, pero sigue moviéndose en el mismo ámbito, ubicar cual es el
deseo del sujeto. Sigue dando como saldo, un saber. Pero un saber que, leído
desde lo real, siempre resulta un semblante, una mentira. Esto es lo que se
traduce por el significante tachado del Otro, que al fin y al cabo, se trata de
un engaño, se trata del delirio simbólico donde el sujeto se cree amo de su
decir, un significante que no logra alcanzar a dar al Otro su consistencia.
Cuando nos
encontramos en el ámbito de la lectura del síntoma, en tanto este se trata de
una formación del inconsciente, estamos en el discurso del Otro, en lo común.
Ahora bien, cuando se trata del sinthome dijimos que muy por el
contrario se trata de algo singular de cada uno, de un modo de goce propio. Es
aquí entonces donde encontramos a Joyce en el lugar clave que da la pauta para
despertar a Lacan, vía la encarnación del sinthome.
Quiero decir con esto que, así como Kant lee en Hume el problema de
encontrar la causalidad como un dato originario y aplicarlo en el ámbito físico, Lacan lee en Joyce, el problema de ubicar el yo y su intencionalidad, y el sujeto y la cadena significante como lo originario de la experiencia. Quiero decir, que el Uno al que logro acceder Joyce, muestra en su escritura, que no hay destinatario alguno, que la cadena significante puede romperse y hacer algo con eso, o siendo todavía más extremos: pone en duda, pone en cuestión, el encadenamiento del S1 al S2.Me queda poco
espacio para exponer, con lo cual salto al capítulo X del curso y traigo dos
frases que me parece condensan lo que quiero transmitirles hoy.
Miller cita a
Lacan diciendo primero:
“La idea que
solo es real lo que excluye todo tipo de sentido es exactamente lo contrario a
nuestra practica”
Y luego de
indicar que el psicoanálisis tiene un andar rengo, trae otra frase de Lacan:
“El psicoanálisis
sería de algún modo lo que podríamos llamar del orden de la afectación, quiero
decir, del orden del semblante”
Por un lado,
resulta extraño pensar que hay un sentido en lo real, cuando veníamos diciendo
que efectivamente, lo real no es del orden del semblante, no seria del orden
del sentido en tanto que encadenamiento S1-S2. Entonces, ¿de qué sentido
estamos hablando?
Por otro lado,
resulta paradojal y chocante lo que plantea Lacan al decir que el psicoanálisis
sería del orden del semblante.
Creo que la idea
de paradoja, con la que introduce Miller esta clase, es propiamente a lo que se
esta apuntando aquí. Plantea que la posibilidad de que haya una paradoja,
requiere que haya una opinión verdadera. Esto se condice con lo que se
concluiría en el dialogo del Menon de Platón respecto del conocimiento,
que una definición apropiada de un concepto, sería una opinión verdadera, una doxa
episteme. Por así decirlo, una opinión que tenga una fundamentación valida.
Creo que, así
como lo plantea Miller en su conferencia “El inconsciente y el cuerpo
hablante”, de lo que trata aquí es de poder pasar del delirio de lo simbólico,
al embaucamiento de lo real. Entender que el psicoanálisis es del orden del
semblante porque precisamente responde a la misma lógica que la paradoja del
mentiroso. La frase “Esta frase es mentira”, se vuelve mentira en tanto es
verdadera y viceversa, se vuelve verdadera en tanto es mentira. Creo que es de
esta manera en la que se posibilita conjugar estas dos frases de Lacan.
Efectivamente, hay un sentido en lo real, pero este es del orden del S1, por así
decirlo, un sentido sin el Otro, un sentido del Uno solo, sin destinatario, sin
entablar relación alguna, ya que no hay ninguna que lo soporte. Este seria
entonces el sentido del sinthome, un sentido que puede ser encarnado,
pero no dicho, en el sentido de que nos remitiríamos a un semblante. El
psicoanálisis se mueve en ese filo, en el de la verdad mentirosa, sabiendo que
cualquier tesis establecida erra con respecto al blanco de lo real. Pero, sin
embargo, en su praxis no debe perder de vista esto mismo, que, al fin y al
cabo, son solo palabras. Creo que podemos intentar condensar la articulación de
estas dos clases de la siguiente manera.
El análisis que
hace de Joyce Lacan, nos deja como saldo algo acerca del saber hacer de uno,
uno que supo encarnar su sinthome, a sabiendas de que las palabras son
siempre impuestas por el Otro en tanto tienen un sentido, se corre de ubicar a
este como destinatario, logrando hablar solo (y esto se puede aplicar tanto a
Joyce como a Lacan). El acceso que nos queda a esto, es el imponer a la fuerza
un sentido acerca de lo que dice su obra, no digo encadenar porque me parece
que no es posible, en todo caso, pegarlo con cinta scotch a un S2 para poder
lograr algún sentido. Creo que con las dos frases de la clase X, Lacan lo que
nos indica es que en un análisis y quizás en la vida de uno, es esto lo que
hizo, no escuchar a los S1, por taparlos con S2, olvidarnos del embaucamiento
de lo real, en favor del sostener el delirio y no caer en paradojas que habría
que sostener, del mismo modo en que se sostiene un análisis.
Un punto mas antes de ceder la palabra, por este mismo planteo, es decir en hacer el esfuerzo de cambiar la escucha, es que Miller hace tanto hincapié en que seria necesario un nuevo neologismo para el termino “interpretación”, porque efectivamente en tanto estamos hablando de sinthome y de parlêtre, la interpretación en tanto que es el manejo de los semblantes, ya no puede llevar el mismo nombre, por lo pronto quizás deberíamos decir: “interpretación”, entre comillas.
Comentario sobre capítulos 11 y 12 "El ultimísimo Lacan", por Cecilia Fuentes.
Clases 11 y 12, por Cecilia Fuentes
17 de diciembre del 2022
Sentido y agujero y momento de concluir.
Buenas días, buenas tardes, trumanos y trumanas, ya nos encontramos en el segundo encuentro y el último de este curso de Miller.
Así que vamos a ello. En la clase 11, a Miller le interroga el doble efecto de la interpretación y para ello hace un seguimiento del seminario 24 a partir de forzamientos que quedarán a justificar. Es decir, se concretiza este doble efecto de la palabra interpretativa ya que tiene efectos de sentido pero también efectos de agujero. Y, agrega, ¿un agujero en el que caemos? (pp165).
La primera pregunta que me ha surgido es, ¿de qué se trata la interpretación en la ultimísima enseñanza?
Miller señala que la interpretación clásica supone al Otro y sólo es pensable con la intención como telón de fondo, por lo que necesitaríamos transcribirla en otro registro, en el registro del Uno.
La interpretación pensada desde lo simbólicamente real llama ¿un significante nuevo o un nuevo uso del significante que, como lo real, no tenga ningún tipo de sentido?. La dificultad se presenta al querer situarla como lugar, estatuto, función en la teoría borromea.
Su especificidad la ubicamos en no tener ningún sentido y se justifica si se coloca el inconsciente donde está lo real. El modo de operar con el sentido sería apuntando al fuera de sentido, pero que no sea cualquiera, sino que resuene en la singularidad y permita incidir en la economía del goce. ¿Habría un fuera de sentido más fuera de sentido que otro?
Lo real se desdibuja como el puro encuentro con lalengua y sus efectos de goce en el cuerpo. Entonces, podríamos pensarlo como un trozo, un fragmento, en tanto separado del saber ficcional que se producirá a partir de ese encuentro. Y ese encuentro entre lengua y cuerpo es contingente.
Refiere que la práctica analítica es sin valor porque los valores son semblantes. No se trata de intercambio, el valor de la interpretación se evapora apenas se la trae, se la menciona o se la cita, apenas se la saca de contexto. Como tal, una interpretación no tiene valor ni de intercambio ni de uso: es sin valor. De hecho Lacan dijo, acerca de Freud, que un caso no tiene valor para entender otro caso (pp 168).
Miller plantea su idea. La solución estaría por lo menos señalada mediante el doblete del efecto de sentido y el efecto de agujero, mediante esta conjunción que también es, si se quiere, el equívoco. Esta palabra "equívoco" es una palabra que tiene su lugar en la interpretación, y ello al punto de que al principio del seminario El sinthome, página 18, Lacan dice - y lo dice rápido porque ya lo desarrolló en "El atolondradicho"- que "la interpretación opera únicamente por el equívoco" (pp 169).
Ahora bien, al equívoco le asigna el término resonancia. Los efectos de sentido son resonancias (equivoco). En cambio, el efecto de agujero sería de un orden distinto al de la resonancia. La resonancia, que atraviesa la totalidad de su enseñanza desde sus comienzos, va en contra de la unión del efecto de sentido y el efecto de agujero.
La resonancia como eco del decir en el cuerpo, pone en función el cuerpo y el lenguaje, y el circuito del sentido pasa por estos dos polos. Ahora bien, con lo real, hace de este el tercero del par cuerpo-lenguaje, el tercero del par del sentido, el tercero que hace falta para que concuerden, para que se mantengan unidos el cuerpo y el lenguaje. Se ponen de relieve en el cuerpo los orificios, así como pone el agujero en lo simbólico, que forma un par con el sentido. El agujero en tanto está presente en el nudo borromeo, el agujero en tanto es, el principio del anillo o del redondel de cuerda. Y en tanto es especialmente adjudicado por Lacan al registro de lo simbólico (pp171)
Entonces, la interpretación no es tan solo un equívoco de sentido a sentido ya que la interpretación borromea es el forzamiento con el cuál puede resonar una significación que solo es vacío únicamente a condición de que no nos dediquemos a ella (como podríamos pensarlo desde el esp de un laps).
El esquema de la resonancia estaría soportado por lo real. (pag 171)
La interpretación pensada como actuando sobre el síntoma conserva sentido. Ahora bien, en el seminario El sinthome, el goce se distingue del sentido y se ubica del lado de lo real. Equiparar el inconsciente con lo real da lugar a la interpretación borromea.
Pero ¿cómo pensar esta interpretación? Lacan propone el modelo poético, para luego rechazarlo. La hazaña del poeta aludiría a producir un equívoco con el sentido y "eliminar un sentido" (es una sustitución de sentido). La hazaña del poeta sería eliminar un sentido y reemplazar este sentido ausente por, dice Lacan, una significación.
Significación con la que el poeta vendría a duplicar el sentido- es el equivalente del agujero del que hablábamos, es decir, para especificarlo mejor, el agujero en lo real o la relación sexual -el agujero en lo real equivale a la relación sexual. La significación como una palabra vacía apunta a acercarse a lo que hemos ubicado como el efecto de agujero. ¿Por qué la significación es un vacío? (pp 176-178)
La interpretación sería aquí, dice Lacan un forzamiento por el que un psicoanalista puede venir para hacer sonar otra cosa que el sentido, otra cosa que la resonancia, es decir, agregar el vacío. Podríamos pensar el agujero como algo que se puede llenar y el vacío como donde no cabe nada. Es ahí donde se contextualiza el concepto lacaniano de la resonancia. El sentido resuena con la ayuda del significante pero no llega muy lejos, y es más bien blando, se aplasta. (pp180)
La resonancia del efecto de agujero, es decir, aquello que en los dichos se logifica a partir de la ausencia de relación sexual, y se extiende como una significación vacía. La significación apunta al goce, el sentido apunta a la resonancia del decir en el cuerpo. Con el sentido se ponen en juego los afectos, y estos engañan.
Miller comienza la clase 12 aludiendo que estaba enredado en eso y que ahora está atolondrado, mareado.
En relación a la orientación de esta última enseñanza refiere que el nudo borromeo
y el toro son dos objetos matemáticos que Lacan asocia en su ultimísima enseñanza que son brújulas que no indican puntos cardinales. Y, como la dirección va de dar vueltas e incluso enredarnos, nos invita, junto con él, a subirnos al tío vivo o, como decimos en Argentina, a la calesita, para seguir las vueltas y los rodeos, los meandros de esta ultimísima enseñanza hasta transformarla en algo con lo que sueña a veces: una vía romana. Esta metáfora, que Lacan introduce en el seminario 3 respecto del NP le surgió a Miller mientras buscaba los títulos para la primera y última clase del seminario XXIV.Ahora bien, el nudo borromeo no es una vía romana. El nudo borromeo y el toro son brújulas, la dirección es enredarse. Así ubica en el dar vueltas una estructura. El nudo borromeo muestra que este dar vueltas es capaz de una complejidad insospechada. Y, el toro, asocia el dar vueltas con el agujero. Ubica la dificultad principal, en redactar lo que queda de palabra. Si uno se deja llevar por el dar vueltas, termina sin duda atolondrado.
La estructura sería lo que permite salir del atolondramiento.
Lacan se preocupó por la relación entre la topología y el tiempo. Fijó los límites del mismo al llamar el seminario 25 El momento de concluir. Y en su escrito Radiofonía, donde había establecido el principio del "hace falta el tiempo", para el análisis.
Así
pues, el tiempo de la vía romana, es el
de la trayectoria, cuando uno espera que después haya algo más. Sin embargo, el
tiempo asociado a la topología no es un tiempo lineal, sino primero un tiempo
circular, un tiempo del dar vueltas. Cuidado con las vueltas, ¡¡¡¡¡no se
vayan a marear!!!!
La dirección de la ultimísima enseñanza es el dar vueltas en círculo en torno al agujero.(pp. 182)
Ahora bien, este dar vueltas, ¿refiere a la repetición o a la iteración? ¿se trata de estar mareado por no poder parar en relación al goce?
En el tiempo borromeo no hay despertar, no hay liberación del sinthome. El saber en la TDE implica que se sabe que no hay despertar. El ser humano está condenado al sueño. Y aquí acentúa lo social y ubica que la topología es incesantemente duplicada por la sociología.
La propuesta de Lacan es un hombre tórico, hueco. De la mano de Eliot, con The hollow men refiere a que el mundo termina con un murmullo, o también con un quejido. Siendo, este murmullo o quejido, el ruido de la cámara de aire que se desinfla. Lacan no eligió terminar su seminario "El momento de concluir" con algo que llamaría el trueno. El trueno, la voz del trueno remitiendo a la voz humana, es el colmo del fantasma. Lacan no termina su seminario con el trueno, sino con el desinflado del toro psicoanalítico.
El fantasma de la estructura implica que el lenguaje ya está presente. Aprendemos a hablar, dice Lacan, y esto deja huellas (pp190). Aprender a hablar tiene consecuencias, y estas consecuencias son lo que llamamos el sinthome. El pârletre es les trumains porque se aprende a hablar con los más cercanos, el rostro del Otro, dirá Miller, y, así, surge una sociología inmediata.
Volverá a referirse al saber como lo legible. Se supone que se sabe leer de otro modo, que supone algo arbitrario y aleatorio. Esto significa que ese leer de otro modo no se lo hace recaer en nadie.
En esta TDE ya no se trata de una estructura lingüística, sino de una estructura cósica. Esto supone un saber comportarse, saber comportarse mejor de lo que nosotros mismos podemos saber. Las cosas saben comportarse precisamente por diferencia con los trumanos que no saben cómo comportarse, "a causa" entre comillas, de la estructura simbólica, de la lengua (Pp. 190).
Se plantea, entonces, el problema, que en el delirio lingüístico lacaniano no se podía formular, es la inadecuación de las palabras a las cosas, lo que significa, por abstracción, la inadecuación de lo simbólico a lo real. Lacan figura en su última clase lo que sería la adecuación con el enlace de los dos redondeles de lo simbólico y lo real. Este enlace demostraría que lo simbólico y lo real se mantienen juntos y que lo imaginario está en otra parte (Pp 193). Algo que rechaza en su ultimísima enseñanza al decir que la adecuación de lo simbólico a lo real sólo hace las cosas fantasmáticamente.
Justamente porque lo simbólico no es adecuado a lo real, porque lo simbólico solo está asociado a lo real por el fantasma en tanto sugestión imaginaria, hay que intentar asociar lo real y lo imaginario, intentar imaginar lo real. La clave de todas las manipulaciones de la ultimísima enseñanza.
Lo que está dicho aquí, dice Miller, es del orden de la precaución oratoria, para mostrar que hay cosas que saben comportarse y que corremos tras ellas, detrás de la manera en que ellas giran, se dan vuelta, se anudan, etc.
Ante esto, ¿el analista sabe cómo comportarse?
El analizante que habla, hace poesía, y a veces el analista también…. pero la poesía no esta del lado de la interpretación. El analizante hace poesía, el analista corta. El corte es un acto que no es débil, ya que actuar por intermedio del pensamiento roza la debilidad mental. El acto mayor de esta ultimísima enseñanza que eleva el psicoanálisis a la dignidad de la cirugía, es el gesto quirúrgico de cortar. No es la palabra la que hace la cosa sino que es el corte el que cambia la estructura de los objetos representados. "Se trata de que el analista se dé cuenta del alcance de las palabras para su analizante". se trataría de elevar la debilidad psicoanalítica a la seguridad soberana del gesto quirúrgico: cortar. Esto sería la salvaguarda del psicoanálisis.
Comentario sobre capítulos 13 y 14, "El ultimísimo Lacan", por Valeria Martínez.
Comentario sobre capítulos 13 y 14,
por Valeria Martínez.
17 de diciembre del 2022
“Es preciso romperlo todo
para que los dogmas se purifiquen
y la normas tengan nuevo temblor.”
F. García Lorca
“Nadadora sumergida”
Derribar las columnas del templo. Romperlo todo. Que haya un nuevo temblor.
Temblor que hace temblar la tierra. Temblor que hace temblar el cuerpo. Terremoto y estremecimiento.
La ultimísima enseñanza lleva a cabo una destrucción pero creadora: sobre esas ruinas algo surge, algo se levanta.
Lacan siempre operó generando temblor, haciendo temblar. Miller se pregunta ¿Cómo hizo Lacan para hacer temblar el psicoanálisis en su enseñanza? Desde el momento de la distinción de los tres registros: simbólico, imaginario y real, purificó con eso los dogmas del psicoanálisis. Miller considera que Lacan usó dos instrumentos: “El estadio del espejo” que Lacan definió como “la escoba con la que entró al psicoanálisis” y la noción de lo real como segundo instrumento. Este segundo instrumento no fue una escoba para limpiar, nos hace notar Miller, sino un tornado. “No se lustran los muebles –dice- se los muda a otro lugar.”
Miller realiza en este capítulo, una descripción esquemática de la enseñanza de Lacan dividida en tres períodos. Primero organizó el psicoanálisis a partir de lo imaginario. Luego hay un gran período de su enseñanza que está organizado a partir de lo simbólico. Y por último, toma la senda de lo real. No voy a detenerme en la descripción detallada, solo voy a comentar de forma esquemática el período de lo simbólico, al que Miller nombra como el gran período de la enseñanza de Lacan, para luego ir al planteo de lo que me interesa poner a rodar en la conversación de hoy.
En el período simbólico Miller marca tres estructuras: matemática, lingüística, lógica.
La estructura matemática del significante, la cual construye a partir de una estructura de azares, pero en la que aparece la determinación. Se sale de lo indeterminado de la cadena y Lacan quiere mostrar que hay una determinación respecto del inconciente. Una determinación casi completa que responde a una ley.
La estructura lingüística: metáfora, metonimia, grafo del deseo; la estructura significante responde a la fórmula “el significante es lo que representa a un sujeto para otro significante”, formula a la que Lacan agregará el objeto a en el lugar del efecto de significación.
Por último la estructura lógica: en la que con el seminario 16 se platea el psicoanálisis en términos lógicos, hasta afirmar que la lógica sería la ciencia de lo real. Allí considera Miller que se vislumbra la interrogación sobre lo real. Entre este seminario y el seminario 17 Lacan construye los 4 discursos. En los seminarios 18, 19 y 20 encontramos la lógica cuantificada, con el propósito de dar cuenta de la diferencia de los sexos en su relación con el goce.
Luego de este gran período simbólico, inicia en la enseñanza de Lacan el período de la estructura topológica (seminarios 22 y 23) y con esta estructura lo real pasa poco a poco al primer plano.
Por último, la ultimísima enseñanza, donde lo real es el nuevo temblor. Y es aquí donde me interesa detenerme. Nuevo temblor que produce un estremecimiento de lo simbólico, que decíamos que hace temblar los cimientos y hace temblar el cuerpo.
Miller sitúa que esta ultimísima enseñanza empieza cuando Lacan cuestiona el concepto de sujeto. Nos hace notar como Lacan al principio de su ultimísima enseñanza retoma las definiciones clásicas pero con un tenue desfasaje. El último parágrafo del capítulo 13 denominado “Hacia el silencio” está centrado en las dos primeras clases del seminario 24. Refiere aquí una frase de Lacan en este seminario que pueden encontrarla en la primera clase del 16/11/76 “Las identificaciones”, de donde Miller extrae la frase de Lacan: “lo que llamamos imprudentemente el sujeto”, haciendo hincapié en este imprudentemente. Lacan cuestiona el sujeto, y también plantea la pregunta del inconciente y del psicoanálisis.
Del mismo modo ubica Miller el inicio de la última enseñanza con un nuevo temblor cuando en el seminario Aún Lacan trae el concepto de lalengua y la estructura del lenguaje queda cuestionada. Allí empieza el estremecimiento, el terremoto que se llevara, en la ultimísima enseñanza, las construcciones anteriores.
Creo que una guía fundamental para nuestras lecturas de esta ultimísima enseñanza lo que Miller nos hace saber respecto de que Lacan se abstiene aquí de una tesis, se abstiene de una afirmación, y le devuelve al inconciente su carácter hipotético. Esta ultimísima enseñanza no está compuesta de tesis. Se desarrolla a título hipotético.
Voy entonces al punto que quiero proponer a la conversación.
¿Cómo pensar este asunto de la imprudencia que hay en hablar de sujeto? Nos
recuerda Miller que podemos hablar de sujeto siempre que estemos en el terreno del Otro, de lo simbólico. El sujeto es la marioneta del Otro, sujeto del significante, adecuado a lo simbólico.Por el contrario, la tesis en la que se basa el período simbólico de Lacan es que el término sujeto expresa la armonía con lo simbólico, ya que solo aparece como una variable determinada por constantes significantes. La imprudencia consiste en hacer del sujeto la variable del significante. El estado del sujeto se determina en función del ordenamiento de los significantes. Por ejemplo, de la no inscripción del significante del Nombre del Padre se puede deducir lo que llamaríamos, en esta circunstancia, el estado psicótico del sujeto.
Pero hay en el hombre, en aquel que habla, en el parlêtre, una disconformidad con lo simbólico.
Así, Miller sostiene que aquel que habla, el parlêtre se embrolla con lo simbólico, y este embrollarse con lo simbólico es la relación fundamental del parlêtre con el lenguaje.
Entonces, y he aquí una revelación de esta ultimísima enseñanza, lo que parecía o había sido el recurso del psicoanálisis es en realidad el mal mismo.
En el inicio de capítulo 13, Miller confiesa considerarse atrapado en sus pensamientos “mis pensamientos me gozan”, declara.
Y considera que la aspiración a nada de pensamiento seria para él un alivio.
¿A qué se refiere con pensamientos? Lo entiende como lo que podemos experimentar como un parasito del cuerpo vivo, como algo que no está al servicio del cuerpo.
Retomando, decía que esta enseñanza va hacia el silencio. En palabras de Lacan: “Lo ideal sería acabar con lo simbólico. Dicho de otro modo, no decir nada”
¿Y entonces? ¿Qué queda? Ni gramática, ni lógica. Lo que queda, responde Miller es una x, que es la poesía. Una poesía que opera una relación directa del significante con el cuerpo, poesía que sería el medio de una relación directa del significante con el cuerpo, como resonancia y eco.
De este modo, dice Lacan que el efecto natural de lo simbólico sobre el parletre es la debilidad, es el embrollo. Embrollo del que se puede salir poniendo en forma la debilidad, y entonces es el delirio. “Entre la locura y la debilidad mental lo único que nos queda es elegir” afirma Lacan.
¿Qué sucede a partir de aquí con la practica analítica tal y como ha sido? ¿Qué clínica para el parletre?
En la conferencia dictada en Paris en el año 2014, hacia el final de la conferencia, Miller trae nuevamente esta cuestión dando un paso más. Nombra “debilidad- delirio- embaucamiento” como la trilogía de hierro que hace resonar el nudo de lo imaginario, de lo simbólico y de lo real.
Dice que de la debilidad al delirio la consecuencia es buena. Ir de la debilidad, que es el pensamiento, lo imaginario, al delirio, que es lo simbólico, es un paso en más, la consecuencia es buena. Y continua diciendo que la única vía que se abre para el parlêtre es hacerse incauto de un real, montar un discurso en el que los semblantes atrapen un real, un real sin sentido, indiferente al sentido, un real en el que creer pero sin comulgar con él.
Ser incauto de un real, (dejarse engañar, ser crédulo) es la única lucidez que tiene
el cuerpo hablante para orientarse. “Hacerse incauto de un real”, allí Miller aporta una redefinición del psicoanálisis en tanto dice cuál es la vía que se abre para el parlêtre y la perspectiva de un análisis: incauto de un real. Hacerse incauto de un real, en tanto no se puede vivir en lo real y hay algo que hacer con eso, lo que nos queda delirar con ese real que se ha tocado, que es siempre un real singular. Montar un discurso en el que los semblantes atrapen lo real. Un real en que creer pero sin comulgar con él, es decir que tocado el real singular hay que montar un discurso ahí pero entiendo que no es un discurso de los cuatro discursos, sino que se trata de como delirar de manera singular a partir de ser incauto de un real, en el sentido en que pensamos “todo el mundo es loco”Entonces, encuentro aquí una indicación para nuestra orientación clínica, una dirección de la cura para ésta época, la época del parletre en la cual, en dichos de Miller se analiza a cualquiera, ya no hay indicaciones para determinar si una estructura se presta o no al análisis. Concluyo con palabras textuales de Miller que extraigo del final de dicha Conferencia y que creo importante conversar y las tomo porque considero que encontramos allí una dirección de la cura, una orientación clínica que es necesario someter a conversación, discusión, cuestionamiento, someter al trabajo, dice Miller: “Analizar el parletre exige jugar una partida entre delirio, debilidad y embaucamiento. Es dirigir un delirio de tal modo que su debilidad ceda al embaucamiento de lo real”.
Comentario capítulos 15, 16 y 17 "El ultimísimo Lacan", por Rosa Bardisa
CAPITULOS 15 16 Y 17 EL ULTIMÍSIMO LACAN,
Por Rosa Bardisa
17 de diciembre del 2022
CAPÍTULO XV
En el cap.15 JAM inicia este capítulo recordando su mención a Lacan cuando este, en referencia a Sto Tomas de Aquino, comparó toda su obra como estiércol “sicut palea”, como Sansón sacudiendo las columnas del templo y dejando a descubierto lo que lo sostiene.
JAM no toma en consideración esta comparación y ve la ultimísima enseñanza como la revelación de un impasse, resaltando como Freud, lo imposible del psicoanálisis. Este imposible es lo que se pone a la luz en esta ultimísima enseñanza. Miller nos recuerda que aún no hemos terminado de desarrollar sus consecuencias, entiendo que Miller nos empuja a seguir trabajando en esta línea.
¿Cómo reconocer un nudo borromeo en la oscuridad?
¿Cómo reconocer un saber en la oscuridad? Definición que le daba Lacan al pase: Este “estar en la oscuridad”, recuerda ahora el Seminario sobre “La carta robada” y, concluye que el Pase seria sacar a la luz el algoritmo de un inconsciente, ¿Seria el hecho de un sujeto que habría llegado a conocer su inconsciente, como saber determinado? Lacan amaba la metáfora de las luces y el mismo se considera trabajando para que las luces penetren en un lugar en el que hasta entonces no habrían aparecido.
A este saber Lacan lo llama Saber absoluto y que JAM puntualiza no es el de Hegel. En la época que Lacan empezaba a establecer lo que después llamará su delirio, éste saber para Miller es el que se establece entre analizante y analista, acento distinto a lo que se califica como saber absoluto.
LO REAL NO HABLA , el significante está mudo
Esta proposición parece atravesar toda su ultimísima enseñanza, y no experimenta variaciones como otras. JAM recuerda como deben entenderse las tesis contradictorias de Lacan a partir de un recorrido de soluciones posibles. Lo real no habla es de este orden. Este real que no habla nos viene a contrapelo. Esta proposición comporta que solo tratamos lo real en la oscuridad, nunca a la luz, el psicoanálisis practica a tientas.
Esta ultimísima enseñanza de Lacan lleva a hacerle criticas severísimas al psicoanálisis, como las que ya se le hicieron antes.
Esta practica a tientas, supone el manejo de los toros y los nudos, (toros, dos círculos entrelazados) y nudos, el nudo borromeo y otros). El nudo es encaje o nudo que no se puede separar, están unidos por la circunferencia, es un diagrama sobre un plano.
Es un manejo muy dificultoso. Es una primacía de la escritura que recorre toda la enseñanza de Lacan y que hace estallar en sus dos últimos Seminarios, que son: Lʼinsu qui sait dʼune bevue y El momento de concluir.
Que lo real no hable implica una primacía de la escritura sobre la palabra.
ESCRITURA REAL
PALABRA
Por suspicaz que sea Lacan a la hora de plantear tesis que en su ultima enseñanza sólo son tentativas, acomodaciones transitorias, frágiles… sigue afirmando que el inconsciente tiene que ver con lo escrito…y afirma: NO ES LOGICA NO ES GRAMATICA, NO ES POESIA, pero es escrito, no es palabra.
INCONSCIENTE ESCRITO
El inconsciente estructurado como un lenguaje es una proposición que fue sacudida por Lacan, como las columnas del templo, y luego borrada por Lacan y con esto dice JAM muchas otras proposiciones y formulas. Otro ejemplo que también hace desaparecer es la que dice: “ el inconsciente es el discurso del Otro” , sabiendo que quiere decir discurso en Lacan.
En la página 861 de los Escritos Lacan afirma: “El emisor recibe del receptor su propio mensaje de forma invertida”, Inversión como continuidad. Continuidad analítica
A partir de aquí Lacan se maneja en la pizarra con figuras, cuyo modelo o referencia es la comunicación. Cosa que me sorprendente... Tenemos como ejemplo al esquema L .y otros-
La ultimísima enseñanza de Lacan es atormentada por ese real que no habla. Cuando escribe lalengua -todo junto- no piensa que pueda servir para comunicarse. sino para el goce: LALENGUA GOCE
Afirma: No hay dialogo entre los sexos.
A partir de la promoción del goce en la enseñanza de Lacan se empieza a disolver la referencia a la comunicación, el goce actúa como disolvente conceptual, el goce no comunica,
Las mujeres no dicen nada de su goce porque no saben decir nada.
Del lado del goce el ello no habla, del lado del amor, por el contrario, el ello habla y mucho.
El no hay dialogo entre los sexos debe entenderse, a nivel del goce que no
comunica, en este nivel en el que el goce del Uno no garantiza nada acerca del goce del Otro, Lacan dijo: el amor siempre es reciproco pero nadie diría que el goce también lo es.
La promoción del goce en la enseñanza de Lacan, va en contra de la comunicación y coloca en el horizonte el autismo… Lacan se pregunta en el Seminario L'insu qui sait si el psicoanálisis no será un autismo de dos, luego lo desmiente.
El Seminario Aún es la puerta de entrada a su ultimísima enseñanza. pag 240 dibujo
I S.>>>>>>>>> R
Los tres vectores orientados en sentido giratorio: lo simbólico se dirige hacia lo real, lo real hacia lo imaginario, lo imaginario hacia lo simbólico, En su última enseñanza, lo simbólico se dirige hacia lo real.
Lacan ubica el objeto a en el camino que va desde lo simbólico a lo real.
Lacan recusa el objeto a en el cap 8 del Seminario Aún.
Lo recusa, por que pretende que frente a lo real resulta que ese objeto a es un falso ser y no puede sostenerse en un abordaje de lo real, porque concierne al efecto de sentido y Lacan va ya a abordar la escisión entre lo real y el sentido.
Real // Sentido
En un análisis, ¿Cómo podemos pasar en un analisis de la verdad al saber?
Verdad ¿―――>? Saber
Lo simbólico habla. Es la condición de la verdad, verdad mentirosa a la que se accede desde la mentira.
Cuando lo simbólico habla hay relámpagos de verdad, pero lo real es mudo. Respecto al saber que incluye los relámpagos de verdad, estamos en la oscuridad.
Imaginarizacion de lo Simbólico
I——————-> S
Imaginarizacion de lo Real
R ————> I
La cosa se complica. Efectivamente Miller se interroga así mismo sobre el título de “los fantasmas de lo simbólico” (p. 243)
¿Que sacude la columna de la necesidad? En ese sentido Lacan promociona cada vez más la categoría de la contingencia. En el seminario Aún queda claro a partir de la discusión con Saussure sobre el adjetivo de “arbitrario” para calificar al significante. Lacan afirma queel significante contingente es más adecuado, reduce la fuerza del significante fálico, la contingencia es un vaciado de significado.
Lo que Lacan llama contingencia es todo lo que somete la relación sexual a estar bajo el régimen del encuentro, hecho de azar, dar primacía al encuentro es volver al nivel mas bajo de los más y menos sobre los que Lacan construye el edificio de la determinación simbólica.
Es aquí donde reposa la tesis furtiva del análisis como magia, término del que habla en su texto “Ciencia y Verdad”, ver su ultimo texto de los Escritos, y también su ultimo Seminario, “Tiempo de concluir”. Aquí Lacan vuelve a evocar la magia en tanto que “restablecería la comunicación un lazo entre los significantes ” ( p. 242 del Ultimísimo Lacan)
Ahora Miller introduce la Cosa que no habla, y sin embargo con el significante La Cosa, va a responder: lo que significa que con la magia logramos hacer hablar lo real que era mudo. ( idem,244)
Esta claro que el ultimísimo Lacan rebaja el psicoanálisis a una operación de este tipo, llama al psicoanalista chaman.
El Parlêtre incluye cuerpo e inconsciente, se precisa al analista con su cuerpo, el cuerpo es algo fundamental en el parlêtre.
A la operación que consiste en hacer hablar lo real y por lo tanto mágica, también Lacan aquí habla de estafa…
¿Cómo superar en psicoanáisis la escisión entre lo real y el sentido?. Esto no es un fracaso de Lacan, dice JAM, es el punto de imposible del psicoanálisis.
Aquí hay que darle su lugar a la promoción que se realiza en la enseñanza de Lacan, la promoción del cuerpo ubicado en lo imaginario.
El Seminario "Momento de concluir" está marcado por lo imaginario a través de la topología, aquí es una vuelta a sus orígenes.
GOCE, CONTINGENCIA Y CUERPO se conjugan en una promoción de lo imaginario. Lacan habla de encontrar un significante nuevo o más bien una imagen. (p.246)
CAPITULO XVI: LO VISUAL
Miller habla de Montaigne y de sus Ensayos, de los 4 últimos años de su vida dedicados a pulir su obra.
En Montaigne hay rasgos depresivos afirma JAM y también ve rasgos en el ultimísimo Lacan parecidos al último Montaigne.
El ensayo “De la vanidad” del libro III es muy lacaniano. Lacan lo hace a propósito el decir las cosas confusamente, decirlo a medias es la única manera de decir para Lacan y sus seguidores.
En la ultimísima enseñanza de Lacan las discordancias son múltiples, son los meandros del ultimísimo Lacan, dice Miller.
Ahora extraigo del texto el párrafo que me parece más significativo, dado el silencio de lo real Lacan señala con el dedo figuras en la pizarra lo que no puede formular, excepto con figuras topologicas. Estas figuras y esquemas es lo que hoy llamaríamos lo visual.
Con la ultimísima enseñanza de Lacan parece ser al revés, las palabras parecen accesorias comparadas con los complicados trazados que incluía Lacan.
JA Miller va haciendo un repaso de los diferentes escritos y seminarios de Lacan, señalando que todos tienen un visual, pasa de uno en uno, deteniéndose en las formaciones del inconsciente y su gran grafo del deseo, que es un visual algo que se muestra con el dedo.
Lʼune bevue como unidad mínima, dice Miller. ¿Es la manipulación de semblantes armados como un real? colocar el interés en lo real y lo imposible sin plantearse la pregunta por el ser. Aqui no hay pregunta ontológica.
JAM repasa el uso del orden simbolico sin tocarlo, como una utilización del psicoanálisis triste pero divertida también, precisamente porque los semblantes solo son semblantes, hubo que desarrollar una poderosa sacralización para evitar que se desmoronen.
El desprendimiento de pasar del lenguaje a lalengua es un gran cambio de referencia. Cuando decimos que el inconsciente está estructurado como un lenguaje, no decimos en que lenguaje está estructurado. Es el Seminario Aún, al inicio de la ultima enseñanza de LACAN y Apartir de ese momento Lacan hace uso de un nuevo visual, el de los nudos borromeos ,su uso consagra el declive del orden simbolico.
El Sinthome es la categoría clinica ligada al nudo borromeo, a lo visual del nudo borromeo. ¿En que condiciones los nudos se mantienen juntos?
Los nudos se mantienen juntos de tres o juntos de a cuatro. JAM dice que esta, es la búsqueda a tientas desde el despliegue del Seminario 23.
JAM nos dice ahora que aisló los dos últimos Seminarios el 24 y el 25. Párrafo pag 253
El simpthome (macrounidad) La une- bevue (microunidad)
Ello manifiesta que es en el camino del inconsciente como real, en lo que Lacan avanza en su ultimisima enseñanza. El AMOR aparece como una extravagancia, propio del inconsciente transferencial .
Lacan intentó algo que va más lejos que el inconsciente. Con lalengua que aparece en el Seminario “Aun”, Lacan introduce algo que va más lejos que el lenguaje, que es una elucubración de saber sobre L’une bevue.
L’une bevue va mas allá del inconsciente, es un retorno al hecho, retorno a la cosa misma.
El discurso del ultimisimo es un discurso tenue, frágil que se desarrolla en una permanente vigilancia sobre si mismo, siempre listo para captarse en el momento de la elucubración y tratar de atenerse a la pureza de lo que allí ocurre y sucede. Identidad antes de la crisis identificatoria.
Nuevo visual: el Toro
Sería un acceso privilegiado a lo real. Primeras pautas de orientación de la ultimísima enseñanza de Lacan.
Toro――――-➤ Real Lalangua concierne al parletre
He aquí algunas formulaciones que me parece importante retomar en otro momento:
-EL INCONSCIENTE COMO ELUCUBRACION DE SABER
-¿AGUJERO LIGADO AL EFECTO DE SENTIDO?
-TEJIDO DEL INCONSCIENTE, L;ISSU QUI SAIT ( SEMINARIO
24.)
-EL MOMENTO DE CONCLUIR SE LIGA CON LA NECESIDAD DE RECOMPONER EL TEJIDO
-UNIDAD PULSIóN ,TEJIDO INCONSCIENTE ,SUEÑO, IMAGEN.
-¿EL SENTIDO DE ESTA ULTIMA PROPOSICION?
.IMAGINARIO hacia lo REAL
-LO SIMBOLICO AQUI ESTa FUERA DEL ASUNTO.
-EN UN PSICOANALISIS, SI HACEMOS UNA ABSTRACCION, LO ANULAMOS, ¿QUE ANULAMOS?
CAPITULO XVII.
Trata de ELABORACION SOBRE EL TIEMPO.
Llegó el momento de concluir.
JAM dice que tendrá que releer esta clase para entender algo de este Seminario 25. Duda del hilo que ha elegido para desarrollar el capítulo, conservando la hipótesis primera.
Mas allá de lo que Lacan pueda decir contra la lógica, recurre a ella cuando elige el acápite “momento de concluir”. No es un simple terminó, es una elaboración sobre el tiempo. Lacan en Los escritos dice, “el tiempo lógico y el aserto de certidumbre, eternidad sueño de un despertar”.
Lacan en su momento de concluir vuelve a Spinoza como su instante de ver y por eso el momento de concluir empieza con un dialogo de Spinoza SUB ESPECIE AETERNITATIS .
Se detiene JAM en Spinoza, alma desde la eternidad: no solo se sueña cuando se duerme.
Geometría con cuerpo es topología, la geometría euclidiana para los ángeles, es decir, no tiene cuerpo.
Lacan nos advierte que no hay que pensar sin el cuerpo, hay que pensar de la buena manera, sin modelarse sobre la imagen del cuerpo y hacia esto nos abre la topología, en tanto restituye, dice Lacan, la importancia del tejer.
En el Seminario 26, en el primer capítulo, “La topología y el tiempo”, Miller se pregunta, ¿se trata del reverso de la geometría de la eternidad? (geometría euclidiana)
En el Seminario 26 “El momento de concluir” en la primera clase reflexiona Lacan sobre la palabra IDEA. Lacan le da cuerpo a la idea y lo que da cuerpo a una idea es la palabra. Así fue como en su trayectoria intenta aislar el cuerpo de lo simbólico, es decir, lalengua, el cuerpo de lo imaginario y el cuerpo de lo real, haciendo equívocos entre cuerpo y cuerda.
El instante de ver spinozista es la primacía del “mos geométricus”, si lo he entendido yo, quiere mostrar que la geometría para Spinoza no es solo un modo retorico de exposición, sino que la geometría es más bien el carácter, el modo de ser de lo real.
El instante de ver de Lacan después del momento spinozista está expuesto en Los Escritos, “Función y campo… “, en su exposición sobre lo simbólico, lo imaginario y lo real.
JAM dice que hay dos momentos fundamentales del instante de ver- La tesis 1 y la tesis 2. La 1 es la triplicidad de lo simbólico, lo imaginario y lo real.
La tesis 2 es la primacía de lo simbólico, lo que hace del significante el resorte determinante que concierne a lo imaginario y domina a lo real.
Sigue JAM el Seminario “El momento de concluir” diciendo que Lacan más allá de toda su ultimísima enseñanza, conserva la tesis 1 y sacrifica la tesis 2. Y por eso elimina la proposición de que la palabra hace la cosa. Lacan abandona esta proposición ya que permite enunciar que la lógica es la ciencia de lo real, lo cual había sido dicho por él alguna vez y ahora abandona esa proposición en el camino a su última enseñanza.
Primacia de lo simbolico
Para tener una idea del instante de ver de Lacan, en su texto de Función y campo …., lo desarrollado tres veces.
En “EL momento de concluir” ¿hay un aserto de certidumbre anticipado? Primero tendría que haber una certeza según la filosofía y, la única certeza en este Seminario es la duda y si hace falta un acto está aquí suspendido.
Lacan dice “no busco, encuentro” Lo cual es muy de Picasso. Encuentro primero en el acto de anticipación, y luego busco. Lacan procede siempre así, encontrar primero y luego explorar las consecuencias y los alrededores del encuentro.
Al final de Seminario L’insu que sait… lanza un llamado a buscar a un significante nuevo que no tendría ningún tipo de sentido.
JAM piensa que Lacan no encontró lo que buscaba, primero del lado de la topología, luego buscó lo que podía ser útil para ubicarse en la experiencia psicoanalítica.
Lacan juez de Lacan:
Acerca de esta topología Miller pone dos cosas de relieve,: 1, la función tiempo y 2, la función cuerpo.
Hay en la topología un problema de reconocimiento de las formas, no hay como en la geometría euclidiana una invariabilidad eterna, una rigidez, en la topología por el contrario hay deformaciones, que son necesariamente temporales. las deformaciones, no son desplazamientos, el desplazamiento es exterior a la cosa misma. las deformaciones suponen un proceso temporal hacer pasar por agujeros o tirar trozos de cuerda.
Si tenemos un nudito reconocible, fichado, ordenado y en su lugar tiramos de una cuerda, se produce un embrollo extraordinario, sin embargo sigue siendo el mismo nudo borromeo. para que vuelva a cobrar una forma humana, hay que tirar de las cuerdas en orden preciso. hay entonces allí algo imborrable, una función tiempo. La topología respeta lo real de la función del tiempo, que por el contrario, esta evacuada en la abstracción de la geometría euclidiana.
También está la función del cuerpo de la que Lacan no deja de hablar, siempre brevemente y que en esta materia topología, es precisamente el tejido, la tela que hay que distinguir de las líneas métricas del espacio euclidiano, que son criaturas de lo simbólico, criaturas fantasmáticas.
En la topología, el tejido hace materia. Plantea JAM que repasemos lo dicho por Lacan en L,insu …. la matiere (l,ame a tiers) el alma anudada al cuerpo, al contrario del alma spinozista desanudada del cuerpo.
Miller pone algunos ejemplos de la lógica colectiva excluida del Seminario” El momento de concluir”, que es Lacan saliendo de la casa del lacanismo, más tarde dirá: no soy lacaniano.
Una de las tesis del “Momento de concluir”, es que el psicoanálisis es un arte. Lacan dice: no es una ciencia. Digamos que el psicoanálisis es una práctica, reduciendo el sujeto supuesto saber a un supuesto “saber operar”.
En el ultimísimo Lacan hay, dirá JAM, un aplastamiento del psicoanálisis allí donde había trascendencia, ahora hay aplastamiento.
Lacan propone reflexiones sobre la práctica, la clínica procede de la práctica. La teoría es mera elucubración, contemplación, en la topología hay manipulación.
Charla, palabra vacía palabra agujereada, cuya materialización está en el toro.
Lo simbolicamente imaginario
Lacan opone a este simbólicamente imaginario, el imaginar lo real lo que podríamos traducir, realmente imaginario (Miller dixit). Lo imaginario está incluido en lo real, esto explica porque Lacan mezcla lo imaginario y lo real: hay imaginario incluido en lo real. y Miller añade si hay un aserto de certidumbre anticipada en este seminario, es este: hay imaginario en lo real.
Amor, amor por una mujer, ¿porque el deseo se convierte en amor?, Miller ve un impulso antiespinozista, en efecto dice JAM el amor por una mujer evita sucumbir al amor de Dios.
Para que lo imaginario se exfolie, alcanza con reducirlo al fantasma, sería exfoliar como desprenderse de las partes necrosadas.
Lacan en este último seminario está movido por una transferencia negativa hacia sí mismo, hacia su saber. Miller deja aquí el camino abierto hacia la invención de un significante nuevo.















