Cuarto Encuentro Milleriano
Todo el mundo es loco de Jacques Alain Miller, Capítulos 1 al 9
22 de abril del 2023
Folleto informativo encuentros Millerianos Hora Argentina: Hora española: Primer y segundo Encuentros:
Encuentros Millerianos “Todo el mundo es loco” Clases 7, 8 y 9.
por María Paz Escrig
Valencia, 10 de abril del 2023
Hola, buenas tardes.
He estado pensando, quizás excesivamente, que lo que recorre las clases de las que me ocupo, que anda por debajo, entre líneas, oculto, podría ser: “¿la gente se queja de la no existencia de la relación sexual?”, siendo esta fórmula, de padecimiento, la que, si bien ha habitado siempre en el psicoanálisis, ahora está muy poco velada en lo social.
Ignorar este disfuncionamiento, ha tomado diversos nombres. El último de ellos, el que comenta JAM en las clases siete, ocho y nueve, es: el cognitivismo, que no es ajeno a nuestro psicoanálisis y al otro.
El título “Entonces la cifra”, inaugura la reflexión. La ausencia de relación sexual produce una herida muy profunda en el ser: no hay garantía. En los tiempos que corren “el ser que siempre necesitó una garantía”, encuentra en la cifra ese papel. Hoy la cifra es lo que diferencia la apariencia, los semblantes, de lo real. Subrayo este “real”, porque tendrá unas características en las que el psicoanálisis, si bien cayó, fue rescatado por la TDE. ¿De qué real se trata?
“El ciframiento está llamado de manera segura y necesaria a recubrir todos los aspectos de la existencia”, lo cual dirá JAM, “no es una profecía sino una constatación que se verifica sin cesar y en relación con la cuál, tenemos que acomodar el psicoanálisis en su lugar”. Es por ello, que se puede entender que colegas practicantes, hayan sido llevados a introducir la cifra en el psicoanálisis, algunos bajo las formas de lo que llamamos cognitivismo, es decir con el prefijo neuro, que es la modalidad que toma la cifra cuando se apodera de lo psíquico… o incluso más descaradamente.
Entonces la cifra, una llamada hace un par de semanas me hizo percatar que su introducción en el psicoanálisis ya era una evidencia. Rin, ring ¿edad? ¿años de análisis?, ¿perdona quién eres? Llamo en nombre de la ELP, (pero si no soy miembro), ¿es un cuestionario? espero que la siguiente no sea ¿sexo?, la ELP está enferma, no estadísticamente vieja.
El cognitivismo tiene como única bandera la estadística, punto de vista radicalmente opuesto a considerar a los sujetos uno por uno singulares. Y esta bandera estadística, ¿absorbe nuestra Escuela, como se puede observar en este reciente suceso evocado? ¿Cuántos años tenía Lacan? ¿Y cuantos tiene JAM?
Estamos pues ante la dominación del número sobre los espíritus, que es el viejo problema de la relación del pensamiento con el ser, renovado por la perspectiva cognitivista. Esto es grave, muy grave, ya que anuncia el último hombre del que habló Nietzsche, en su “desierto crece”. Último hombre que tiene dos axiomas, lo psíquico es cerebral y todo es cantidad.
¿Cómo hemos llegado aquí? se pregunta Miller en el texto. ¿Es el discurso de la ciencia responsable de este porvenir? Preguntas que redoblan su importancia, por los coqueteos, más que intensos que el psicoanálisis, freudiano y lacaniano ha tenido y tiene aún con la Ciencia.
¿Es lo mismo la ciencia en la Antigüedad o en la Edad media que lo que emerge como discurso de la ciencia en el siglo XVII? La diferencia no atañe a la observación o a la experimentación o a la medida, ni siquiera a la medida cifrada, pues esto está presente en el saber antiguo y medieval. La diferencia reside en otra actitud respecto del saber (página 152) lo que configura un “real” diferente al del psicoanálisis, un real científico fuera de la no relación sexual.
El término contingencia, preside la segunda clase de la que me ocupo, y diré que comienza por una pregunta importantísima de JAM “¿Qué recursos encontramos en la enseñanza de Lacan para poder situar lo que nuestra época llama el cognitivismo? Sras y sres, se contesta: “esa palabra no se encuentra nunca, ni en el texto que subsiste de los Seminarios, ni tampoco en sus Escritos”, pese a que el cognitivismo campaba a sus anchas por el mundo. Sin embargo, Miller va a utilizar lo que nombrará como “nuestro momento cognitivista”, para volver sobre la enseñanza de Lacan y sobre lo que determina nuestra posición en la práctica y la teoría.
Si bien Lacan se apartó del cognitivismo en su oposición a lo neuro y al déficit, presente en su crítica temprana a la neuropsiquiatría, (aunque cabría la objeción a la semántica) se acerca peligrosamente a las premisas cognitivas, con el postulado científico estructuralista del lacanismo, que sigue con la matematización.
¿De qué nos deleitábamos en la época?
Considerábamos un progreso del pensamiento, de la elucidación, poder trascribir fórmulas de Freud, con apariencia matemática, al tiempo que se pensaba haber encontrado un real, a la manera de Heidegger, como comenta Lacan en el “Atolondradicho”, el matema profiere el único real reconocido primero por el lenguaje: el número”.
Veamos el recorrido de Lacan. Es del lado de las psicosis que Lacan comienza su desarrollo. En sus primeras formulaciones, en “Acerca de la causalidad psíquica”, opone a la actividad psíquica ideal, el registro del sentido. “La locura es vivída integra en el registro del sentido (página 170), de tal manera que a las teorías del déficit reacciona con las de la falla significante, falla entre el yo y el ser del sujeto”.
Esto lo aparta de la dirección cognitivista, en la medida en que considera el objeto de la psicología, la Imago, totalmente incuantificable. La identificación que acude a la falla del sujeto será para Lacan el vector decisivo.
Seguidamente Lacan se embarca en la tarea de reducir el exceso de sentido con los matemas, sin conseguirlo al usar los elementos estructuralistas de la retórica, la metáfora y metonimia. El simbolismo de estas actuaciones le hace caer en el real científico, al punto de que, de su algoritmo prínceps, destaca JAM (página 164): “de alguna manera, el fantasma viene como de sobra” … “pudiendo dejarse como no confesado en un análisis, es decir como una significación aparte, un guion significativo fuera del todo”.
Y esto puede ocurrir pues el fantasma no roza el goce del que se trata, el goce como disfuncionamiento absoluto.
Si comenzó por las psicosis, es la sexualidad la que le va marcando los impases del camino, concretamente la sexualidad femenina, en la que el partenaire ni siquiera es el falo, demostrando la inexistencia de la RS.
Lacan encuentra, ahí, en el campo de la sexualidad, lo real propio del inconsciente. ¿De qué real da testimonio el inconsciente? Lacan lo sitúa en el campo de la sexualidad que resiste a la presión del discurso de la ciencia.
La no Relación sexual es lo real del inconsciente.
Esto ayuda, dirá JAM (página 166) a elucidar por qué caminos, como dirá Lacan, “lo inaccesible de la RS explicaría el acceso al número”, pues se sitúa supliendo la misma, lo que, en nuestra época, mucho más cercana a lo real que las anteriores, desplaza al objeto “a” como partenaire y coloca en el cénit a estos significantes: la medida, la cantidad y el número.
Partenaires actuales del humano, y garantes de su ser, como antes lo fue el objeto a.
El Curso continua, con JAM empecinado en separar el psicoanálisis del cognitivismo y en transmitirnos las cuestiones anteriores y así en el capítulo “De la neurona al nudo”, revisa la intención materialista, del primerísimo Freud al ultimísimo Lacan.
En “Proyecto de psicología”, antes de descubrir el inconsciente, Freud localiza, sin nombrarla, la energía nerviosa que pasa a través de las neuronas, desde el punto de vista económico, e introduce la pulsión como límite entre los psíquico y lo físico. Lacan reemplaza esta referencia biológica de Freud por una base lingüística, es decir por el significante. Y es que en Lacan la palabra, figura como base material del inconsciente.
Pues bien, con la técnica de la imaginería cerebral, se pueden percibir y localizar las bases neuronales del psiquismo. Hasta ahí, de acuerdo. Pero luego se enmaraña al igualar que, lo que vale para la actividad cerebral, vale para el psiquismo, saltando de las bases neuronales del psiquismo a los fundamentos neuronales del pensamiento.
Desde este punto, comienzan las hipótesis, casi poéticas, dirá JAM, al funcionar de esta manera: acentúan un rasgo del pensamiento, comportamiento o creación, y después se inventan una hipótesis de que “debe haber” un lugar para ello en el cerebro que, seguro que localizarán con la tecnología, con las imágenes del cerebro.
Desde luego la fenomenología del estadio del espejo es mucho más rica frente a toda esta fantasmagoría.
Y cabe destacar que, para el Lacan más clásico, la base material era la estructura del lenguaje, intentando seducir el discurso científico, algo que luego disolvió en la ultimísima enseñanza con la frase: “Lo ideal en suma sería acabar con lo simbólico”.
Y es que Lacan a lo largo de su enseñanza adoptó con un valor de provocación hacia el discurso científico el lenguaje causalista, determinista, hasta que pudo encontrar una fisura: no hay causalidad sexual. Sustituyendo causal por relación, para decir que no hay causalidad y no hay leyes de la relación entre sexos.
El no hay relación sexual vehiculiza la ausencia de la ley, la relación sexual no se puede escribir, de ahí que Lacan haga de la relación sexual un real sin matema.
Y el inconsciente atestigua de este real sin saber, pues el inconsciente está a nivel del sin ley, ya no imaginario, ni simbólico, ni nodal.
Encuentros Millerianos Cinco y Seis (12 de diciembre 2007,
16 de enero 2008) Todo el mundo es loco
por Gabriel Roel
Coyoacán, Ciudad de México, lunes 17 de abril de 2023
En la demostración de una geometría, mediada y establecida por una estrategia bifronte de un tratado teológico-político y una gramática del hebreo, Spinoza inscribió una ética como legado metafísico póstumo que lo reseña como precursor pre-estructuralista de un pragmatismo inédito. La intuición operativa que desautoriza todo apriorismo y metalenguaje, Jacques Lacan la escudriñará mediante tres registros de una experiencia en la práctica creada por Freud y de la que se servirá para la transmisión de una enseñanza e invención.
Desde el peso y la marca de la TDE de Lacan tanto su moterialidad como su realismo serán ahondados por Jacques-Alain Miller cerniendo el presente de su actualidad en el espacio de una mutación ontológica. Mutación donde los rudimentos de su abordaje o avance serán aquellos que agujerean las trampas inerciales de una pasión por la discordia al servicio de la polémica -debilidad o espíritu de indignación basada en un prejuicio, creencia, insignia u Otro de la garantía siempre resguardado de una cita, autoridad o jerarquía-. Sutileza de un acto bisagra de un trimestre a otro, que JAM ubicará como escansión necesaria, denominándolo momento spinozista.
Quince años después del transcurso de estas lecciones y en plena época del nominalismo a ultranza aliado a la militancia de la despatologización institucionalizadas, no cesan de erigirse sus comités de Otro de la vigilancia, Jacques-Alain Miller nos pone al trabajo -camino del próximo congreso 2024- entorno de la cifra garante del ser, y sus consecuencias con el saber expuesto de nuestra experiencia del sujeto de la Escuela. Así pregunto y me pregunto por sus incidencias y consideraciones para la transmisión del discurso analítico en la TDE y me lleva a reparar en su estatuto y sus registros de experiencia. Saber-expuesto en cuanto trabajo decidido de cada uno enmarcado en el más acá de la práctica sin valor que estas clases ponen, valga su redundancia, nuevamente en causa.
Lectura y Comentario de los capítulos 3 y 4 del texto de J A Miller, Todo el Mundo es Loco
por Olga G de Molina
22 de abril 2022
Se inicia el capítulo tres del que hablaremos hoy con una referencia al grado más alto de libertad posible en el desarrollo de la escritura de un texto en tanto uno de los factores que influyen en su presentación es el de haber abordado en los escritos anteriores lo que pospuso mucho tiempo, y fue el referirse a la última enseñanza de Lacan. Y eso agrega, aligera la cosa en tanto nos devuelve la experiencia misma del psicoanálisis, la desnuda, porque al abordarla la aligera de estar vestida sólo con la reiteración de la estructura simbólica que conforman los dichos de Freud y Lacan. Se propone entonces modular la diferencia entre el psicoanálisis como relato y el psicoanálisis abierto a la conversación, en tanto está basado en la experiencia concreta del uso de la lengua.
La primera libertad que asume haber ganado es importante porque la refiere a la libertad de asociación y espera lograr adaptarse al imaginario que surge en el de dictar clase con la formalidad de un profesor. En tanto se plantea ese punto hace referencia a un libro escrito por Bernard Henry Levy que se refiere al psicoanálisis en relación a la lengua y refiere que parte de una libertad que logró, es la libertad de asociación, y al enterarse que su clase podía ser abierta al mundo, comprendió que ese curso podría ser un espectáculo vivo, se pregunta si será una comedia y utiliza ese significante hablando de sí. Nace entonces su pregunta: De donde viene eso?, acude a sus apuntes y descubre que sembró en la clase alusiones que esperarían un desarrollo y pone como ejemplo la referencia a la Criptografía, es decir cómo con el método Cesar de sustituir un significante por otro, es decir con una sustitución monoalfabética se puede encriptar un mensaje.
La pregunta generada lo conduce a pensar que siempre hay algo a descubrir en un mensaje encriptado y sugiere no usar ese código que cierra. Y reconoce en su práctica haber empujado al pase y acepta que fue reprochado por haber dado un estilo espectacular, casi una escena teatral cuando intentaba mostrar, dar a ver, el resultado de la ex por haber dado un estilo espectacular, casi una escena teatral cuando intentaba mostrar, dar a ver, el resultado de la experiencia analítica con el pase.
Nos informa que dictó tres conferencias relativas al pase: ^Por el pase^` se llamaron y confiesa que desde muy temprano se comprometió con el pase y asumiendo su responsabilidad por haberlo promovido.
El resultado a su pregunta ¨De dónde viene eso?¨en ese momento, fue que el pase proviene de una respuesta, la propia a esa pregunta, entonces: Su propio caso clínico . Una Lógica, la suya, lo condujo hasta ahí.
Un subtítulo dentro de este capítulo lo orienta a ubicar una posición. Comedia sobre Ideas.
La resonancia de ese nombre “Comedia” vuelve a conducirlo a su pregunta, es la pregunta que no puede dejar de hacerse.
El titulo de este Capítulo: “Experiencia del bien decir” da paso a una elaboración a su pregunta pero de una manera más espontánea: Lo digo como me sale, haciendo alusión a la espontaneidad con la que puede dar su clase. -Digo Comedia hablando de mí. No me faltaban cosas para decirles, en el transcurso de la clase sembré una cantidad notable de alusiones que quedan esperando un desarrollo.
Mas que la experiencia con la criptografía comienza a interesarle Julio Verne y su viaje al centro de la tierra, que comienza con el profesor Lidenbrock, geólogo que compra una obra de un autor islandés del siglo XII. Se la muestra a su sobrino y descubren un pergamino con signos místicos del idioma islandés
lo descifran y descubren un mapa que indica cómo llegar al centro de la tierra. Miller aclara que de todo ese misterioso camino le quedó que hay un mensaje secreto importante y no es por nada, entonces la pregunta “De dónde viene eso?”, la comedia, eso de dar comedia sobre las ideas?Eso lo distrajo de acudir a Nietzsche, Heidegger, Baudelaire y además de la alusiones a las que se refirió la última vez, para detenerse, aclara; surgió en mí en el camino de la confidencia, seguir por ese camino.
Desde una posición analizante J A Miller aborda las posibilidades de respuesta a su pregunta, a la vez que aclara que no es operativo encriptar para responder a su pregunta sino que un analista se la responde desde su propia posición analizante. En tanto esta consideración se conecta con el enfoque teórico que le sirve de marco, se torna más sensible la idea de una posición analizante de la propia experiencia en relación al pase. Una experiencia personal respecto de una iniciativa que lideró en la propuesta del pase en Argentina, le da pie para reevaluar su posición en una experiencia que resultó problemática en su momento cuando el entusiasmo en presentar el pase en BsAs, culminó en una posición conflictiva que los que estábamos allí en ese momento recordamos como el aspecto enojozo que significó su reto a los que no prestaban la atención necesaria a la presentación de un tema central para el psicoanálisis como es el pase y que en este libro Miller presenta en acto asumiendo la responsabilidad de su propia experiencia presente. En su relato asume su propia actitud enojoza enmarcándola esta vez en una escena que se produjo en Buenos Aires en la que estaba exponiendo German García y tres señoras hablaban interrumpiendo la exposición. Se acerco a decirles, ya enojado que se callaran la boca. Dicen que cuando estoy así doy miedo.
Siempre estuve enojado, antes más que ahora. Hoy con la edad, la experiencia, la tolerancia que tengo a los que no piensan igual, ya no me enojo tan seguido. En la singularidad de este proceso de Pase aparece un niño enojado en especial con el padre y con las conversaciones entre el padre, el hermano y él que terminaban con dejar la mesa e irse su cuarto., sintiendo rabia y humillación. –“El enojo era para mi un efecto del significante del Otro.”
Pienso que en este texto está presente ese momento crucial para la práctica del psicoanalista aprehender desde su propia experiencia como pasante una posición analizante desde la que es posible la trasmisión del psicoanálisis. El pase dejaría así de ser una experiencia “encriptada” que encierra en su mensaje cerrado un misterio a descubrir, para ser el relato de una experiencia analizante.
Jacques Alain Miller desde su propia experiencia analizante lo presenta desde la pregunta que se formula, desde dónde, se dice…… Que significa pensar? Y su relato, el relato sobre sí que nos entrega en un apartado de “Mensaje secreto para entendidos”, y un subtitulo “Viaje al centro del cerebro”, muchos títulos para un solo párrafo, le sirve al relato para establecer algo de la historia de su formación, entretejido de una época en la que era difícil sostener las diferencias.
En este cuarto capítulo sitúa la expectativa que generó en el capítulo anterior,. Respecto de ser escuchado en el ejercicio de situarse como analizante de su propia experiencia en el decir. Esperaba, asegún aclara, un cortejo de injurias relativo a su palabra o a su accionar en el campo analítico institucional. Se pregunta: dónde están dado que lo acompañan habitualmente, a pesar de ello se ubica con un alma adorable, pero aclara que sólo piensa el alma desde Aristóteles y Lacan, en tanto ese concepto designa la unidad del cuerpo, su imagen en el cuerpo es la más cercana analogía de la unidad del cuerpo, pero no cree en el alma y se describe como no adorable con una imagen siempre igual, no obstante cree ser adorable, es su manera de decirlo y le puso nombre a ese fundamento, lo llamó erotomanía, en relación al amor.
Pero en lo intelectual se orienta a Lacan y su práctica analítica. Dice no haber seguido el ejemplo de Lacan en lo institucional quien manejaba su escuela con los puños apretados, en cambio Miller elige la conversación, apostando a la dialéctica de las opiniones, buscando un punto de equilibrio. Como resultado de esa política fundó instituciones muy sólidas, mundialmente hablando, generando confianza en su orientación.
El establecimiento de los seminarios de Lacan se lo debemos a Miller quien
defendió esa posibilidad para el campo freudiano en audiencia pública la que muchos de nosotros hemos asistido. La brevedad solicitada para estas contribuciones no deja espacio para recuerdos institucionales que podrían enriquecer la transmisión.El relato de su historia personal deja ver en este capítulo los problemas derivados de un padre radiólogo todopoderoso quien ocupaba el lugar de “El año cero soy yo”, quien lo había dejado “pasmado”, mostrándole el interior de su cuerpo siendo niño.
La llegada de Melman, su analista, tuvo el lugar de constituir la consistencia en oposición al sometimiento. Se gestó así la idea de tener peso, dejar una marca y lo traduce en su deseo de sostener desde el pensamiento de Lacan, un saber que haga escuela.
Este capítulo 4 desarrolla toda la pasión, la lucha por sostener un lugar para el psicoanálisis lacaniano desde la enmienda con la movida Acoayer, de la cual se realizó un texto “Las reglas del juego”, con un título que pone en órden el lugar del psicoanálisis en la universidad. Es un replanteo de Lacan en Vincennes.
En la Contratapa Miller escribe: Desde hace dos años el psicoanálisis ha sido, en nuestro país objeto de asaltos sucesivos .Primero el asalto político, realizado en nombre dela seguridad pública en la enmienda Acoayer, votada en un momento de distracción por la asamblea nacional unánime: nosotros hemos sido algunos psicoanalistas, intelectuales, artistas, nos movilizamos a alertar la opinión, y este primer asalto fue detenido y su asunto borrado.
Fue enseguida el asalto en el nombre de la ciencia, tratando de demostrar la ineficacia del psicoanálisis. Es ahora el asalto mediático con un libro negro que expresa en sus 800 páginas alrededor de Freud y su descubrimiento, etc
El relato de un puñetazo sobre la mesa como señal de protesta, que fue en realidad un pedido de silencio .
El capítulo cuatro de todo el mundo es loco comienza con el desarrollo de la posición social y política de la enseñanza del psicoanálisis en la sociedad y plantea como logró el campo freudiano detener el avance de las neurociencias en contra del psicoanálisis.
Un nuevo avance del Otro de la vigilancia, pero esta vez Miller ya no estaba “pasmado” como en el recuerdo infantil frente al Otro de la inquisición.
Encuentros Millerianos: “Todo el mundo es loco” Capítulos 1 y 2
por Laia Gil
Valencia, 22 de abril 2023
Bienvenidos a la acción lacaniana.
¿Y eso qué es? (página 44) dirá JAM es hacer que la enseñanza de Lacan importe, que tenga peso en la realidad efectiva. Y me tomo la libertad de resaltar: incluida la ultimísima.
Los encuentros Millerianos han permitido un acceso a esta, más allá de los slogans huecos, del SsS, a cerrar el sentido, y sobre todo a como empieza JAM este curso: soplar aire fresco para expulsar las miasmas.
Cito el último párrafo del Curso anterior, La TDE: “Lacan exige ser exfoliado. ¿no sabemos que el análisis no será nunca más lo que fue? Tenemos de ello la experiencia todos los días y esto le deja todo el espacio necesario para la invención”.
Y vuelvo al aire fresco: ¿qué es soplar aire fresco? Pues voy a decir lo que es para mí: abrir los interrogantes. ¿Que sería el psicoanálisis sin la pregunta? ¿Sin tomar la posición de analizante como base?
¿Puede el psicoanálisis estar siendo atrapado en las redes de la cifra solo por reputación y por eso hay analistas que no abandonan el saber expuesto, sin tener en cuenta cómo enseñar lo que no se enseña? ¿Es esto una miasma?
Otras miasmas: El falo, el nombre del padre, la consistencia del simbólico, el objeto a, etc.
JAM escribe a lo Agatha Christie, no porque le tenga afición a los asuntos de familia, sino porque va dejando huellas, pistas del crimen que va a cometer, y al final del Curso “piñau!”, se ha cargado al NP; o al objeto a, muerto; o el saber, muerto matao; el sentido, caput… habrá quien, estos asesinatos, les parezca un parricidio, a mí, personalmente, me parecen justamente aire fresco. Librarse de conceptos universales, e universalizadores… es aire fresco.
Un ejemplo es la famosa frase: “No creer en el Nombre del Padre a condición de servirse de él”. En realidad, es una mala traducción de lo que dijo JAM en este curso, y es lo siguiente: Servirse del nombre del padre para ir más allá del padre, es una quimera, es de vendedores de humo”.
Otro ejemplo, sobre la producción de los objetos, dirá JAM en este primer capítulo: podemos pensarla como el centro del lazo social, donde había una diferencia entre el objeto de necesidad y objeto de deseo, pero hoy, cuando la tecnología ya no está subordinada a la ciencia, y representa una dimensión y dinámica propias, surge la idea de la conexión de este objeto con el goce. Comienzan a florecer las preguntas.
Cito a Miller en la página 22: “Hoy en día, ni siquiera nos parece que la producción se basa en el deseo si no que está conectada con el goce, es decir en la producción acelerada del objeto a, (el cuánto, es decir la cifra) no tanto en causa de deseo sino en tanto tapón, son dos estatutos distintos”.
Parto de la idea de que cualquier goce que la persona traiga, tiene algo de satisfactorio para el parlêtre, y parto de la idea también de que el deseo, es deseo de desear, del lado del fantasma.
De este objeto tapón, ligado al goce, dirá en la pagina 23: “el objeto a tapón es aquel del que no podemos impedir que siga tratando de tapar un agujero que es imposible de tapar y que nombra como castración”.
Y aquí la pregunta: ¿cómo ligamos el goce al objeto, si justamente el objeto es un semblante? Se intuye la respuesta en la pagina 26, en el segundo párrafo. Cito: “estamos frente a una producción basada en el goce, caracterizada por la indiferenciación del objeto, lo importante y lo que está en el cenit es su cuantificación y por lo tanto estamos frente a una manera de gozar que toma la forma de adicción”.
Entonces, no se trata del objeto a, sino de “Cuántos”.
(Página 28) Ya no estamos en la época de Agatha Christie, aunque comparto gusto
con JAM, ahora es más de serial killers, o la indiferencia con el objeto, donde lo que importa es la serie, porque es aditivo, repito lo importante es la cifra, la cuantificación. Y me pregunto si, de la misma manera que JAM plantea los serials lovers, los amantes en serie, podríamos pensar los serial psy. Pues las personas hacen un gran recorrido de terapias, desde las hierbas medicinales, a la acupuntura, pasando por la psicología e incluso el yoga. Es algo que tendríamos que pensar: de no dejar jamás poner al psicoanálisis en serie, defendiendo su singularidad. Es incuantificable.Continúo con la pregunta de Miller (Página 31) ¿Se puede combatir contra un fenómeno de civilización? JAM transmite como la época de Freud era la del diagnóstico: “Hay malestar en la cultura”. La de Lacan fue la de los impases en la civilización, es decir, lo que en tiempos de Freud aún estaba difuso, fue mostrando sus líneas maestras en la época de Lacan.
Y en este Curso, se puso en marcha la acción lacaniana, la aportación de Miller, en un momento en que el discurso de la cuantificación buscaba explícitamente apoderarse de las emociones.
¿Cómo evitar que se regimente el psicoanálisis según el progreso de las ciencias y las falsas ciencias? ¿No nos ha alertado JAM sobre el dominio que se ejerce desde esos discursos?. Hace pocos días se emitió un comunicado de la AMP, sobre la falta de jóvenes: percentiles, estudios demográficos, y la “tutoría” de dos años prorrogables a miembros temporales menores de 35 años. ¿Se cuela en el psicoanálisis, el discurso cuantitativo? ¿El psicoanálisis toma la forma enferma del discurso de la civilización? ¿O este uso de la cifra es una forma de enmascarar un problema de entradas en el campo Freudiano?. Debemos estar prevenidos contra la desertificación de la cifra que puede entrar por las vías del manejo de transferencia y el manejo de burocratización; es decir, del puro dominio.
Y se ve bien como hay una guerra civil entre maneras de gozar, siguiendo con la clase. Jolín, que pereza armarse hasta los dientes. Que fastidio pelear, batallar, odiar…
No, no es eso. No es ocupar el lugar de la inquisición y decir: nooooo, lo estás haciendo maaaal. ¡Eres un infiel del sinthome! ¡Hereje del lalangue!! Lo genial es que ya lo estamos haciendo. Este espacio es una forma de. Es darle lugar al psicoanálisis del siglo XXI, y la unidad de acción es el hombre contra las cifras, dirá JAM en la página 38. Y es que, lo importante es que este psicoanálisis esté presente. Da igual si no se entiende de qué hablamos, da igual si se capta al revés, lo importante es estar en contacto con aquello mismo de lo que se trata. (página 6 uno solo).
Interrogarse sobre qué significa pensar, es de gran eco sobre la clínica (por la regla de la asociación libre: diga usted lo que le pasa por la cabeza). En este punto del capítulo 2, pagina 40, 41 y 42, varias preguntas asaltan.
Sobre el pensamiento, plantea dos imágenes: una serena y otra del forzamiento. La serena que está hecha de encadenamientos, se articula, que sería del orden en los pensamientos y dialéctico.
La otra imagen, es del orden de la paradoja, cuando el tropiezo fuerza a pensar y JAM lo nombra como siempre ligado a un desgarro de la imagen contemplativa y serena.
¿Qué es pensar en psicoanálisis? ¿Podemos decir que son fonemas y que al hablar se ordenan, (la imagen serena del pensamiento) y luego, ¡plas! aparece un acto fallido, o un lapsus etc, que sería la del tropiezo? De alguna manera un acto fallido acaba con lo contemplativo, por ejemplo, en una sesión.
Dejo la pregunta para la conversación, pues quisiera seguir avanzando en el “Mensaje secreto para entendidos”.
La psicología, disciplina despreciada al separarse de la filosofía, se ha refugiado, mediante la seducción en los poderes públicos. Esta doctrina de impostura en realidad es una captura por lo imaginario. Obtienen imágenes, pero podemos pensar que es en el registro imaginario donde “actúan”.
Lo gracioso es que lo que se les escapa es lo sexual. Justamente por que tiene un pie en lo simbólico, al conectar con el pensamiento y también con lo real, por la relación sexual no existe.
Me detengo ahora en la palabra cifra y su ambigüedad.
Por un lado la cifra de la cuantificación, por otro el desciframiento, donde se necesita la clave para descubrir el mensaje. Es la idea de inconsciente como máquina de descifrar, paraíso de la neurosis obsesiva, al dar primacía al desciframiento de lo Simbólico, aunque JAM destaca, es la manera en la que se atrapa un significante cuando se es analista.
¿Podemos pensar en usar lo descifrable para pescar el significante, pero luego tratar a este de una manera más allá del desciframiento? Es decir, ¿tratarlo como Uno solo? ¿Podemos tratar cualquier significante de esta manera como aislado de sentido, de simbólico?
¡Estamos en mensaje secretos para entendidos, no lo olviden!
Y quisiera terminar con una viñeta clínica: Era una sesión densa, en que la persona en su blablablá, se nombrada atrapado en sus s2, marcado por un apellido que lleva el NO. “Porque no puedo y debería poder, quisiera curarme del no…blablablá hasta que emerge un acto fallido: Es que quiero hacerme difícil lo fácil.
Estos encuentros me han permitido pescar, aquello que ya hacíamos en consulta, no voy a decir teóricamente, pero sí llamar las cosas por su nombre: goce, goce y luego goce.
¿Me pregunto si la época anterior no demandaba significación, y ya no la demanda más? ¿O más bien el psicoanálisis se las ha tenido que ver con una época de gran sentido y significación, en el que nuestro discurso ha introducido el sinsentido y el sin ley, que ya estaban, pero velados por el Nombre del padre, brújula que ya no orienta más?
por Gerardo Maeso
22 de abril 2023
Si el elogio a la locura de Erasmo perduró a través de los siglos, la propia locura está puesta en escena para elogiarse a sí misma y decir “Todo el mundo es loco” recordaba Miller en junio de 2008.
Pero será recién en la Conferencia de Paris en el año 2014, cuando presenta el X Congreso de la AMP a realizarse en Rio de Janeiro, allí dará forma a una propuesta con consecuencias clínicas que implican una concepción diferente de los principios que orientan nuestra experiencia afirmando “Lo real del inconsciente es el cuerpo hablante”.
Cuando el orden simbólico era concebido como un saber que regula lo real y le impone su ley, la clínica estaba dominada por la oposición entre neurosis y psicosis.
Ahora el orden simbólico es reconocido como un sistema de semblantes que no dirige lo real sino por lo contrario está subordinado a él.
De ello se sigue una declaración de igualdad clínica entre los parletres que le permite afirmar : “Antes se hablaba de las indicaciones del análisis. Se evaluaba si determinada estructura se prestaba al análisis y se indicaba cómo negar el análisis a quien lo pedía por falta de indicaciones. En la época del parletre, digamos la verdad, se analiza a cualquiera. Analizar al parletre exige jugar una partida entre delirio, debilidad y embaucamiento. Es dirigir un delirio de tal modo que su debilidad ceda al embaucamiento de lo real”.
Con estas referencias podemos dar comienzo a nuestra reunión la cuarta de nuestros Encuentros Millerianos.
Capítulo XVII "Todo el mundo es loco" por Maria Isabel Bustos
Brújula de la ultimísima enseñanza
A pesar que el autor advierte que sólo debemos interesarnos por los seis primeros párrafos del presente capítulo hay que leerlo completo, aunque no nos deban interesar, puesto que el final del texto es una presentación ocasional del Departamento de Psicoanálisis de la época del Boletín del Campo freudiano.
Desde dónde puede decirse
He aquí una primera pregunta que abre el capítulo para desgajar, desmenuzar la necesidad de identificar una brújula para guiarnos en La ultimísima enseñanza de Lacan. y para guiarnos también en nuestra ultimísima práctica. ya que no podremos elucidar la enseñanza de Lacan sin ordenarla a partir de su última meta.Y, en la medida en que esta práctica siga condicionando la práctica analítica de hoy, esta brújula está llamada a tener allí una incidencia.
La frase tiene que ser leída con éste “momento de concluir”, el último seminario de Lacan como telón de fondo.
MIller decide usarla como brújula. Advierte que nada de lo que dijo Lacán debe ser tomado como manual, si lo entendemos como un discurso que se desarrolla de una manera homogénea, en el que tal vez se pueda indicar que tal cosa es esencial y otra accesoria, pero que en todo caso, nunca se desdice.
El “momento de concluir” forma parte de la agonía de su enseñanza. Hay que ver allí algo de un pensamiento crecido, es evidentemente un hecho de transferencia. Indica el pensamiento que está detrás de los andamiajes. Cuál es el punto que trae a los pensamientos. Después lo musicalizaremos con nuestros propios medios, invita Miller. Lo que sí está seguro, y en ello es enfático es que:En este “Todo el mundo es loco, es decir delirante”, se encuentra la nota fundamental.
La frase “Todo el mundo es loco, es decir delirante” es inorientable. Decirlo así es manifestar que no está orientada al Nombre del Padre.
Si la entendemos acompañada del desde dónde, no podemos decir que Lacán hizo razonar en sus Escritos, página 800, respondiendo a una pregunta que se plantea en los siguientes términos: Qué soy Yo. La mayúscula indica que ese Yo remite al sujeto, al ser del sujeto. La respuesta llega con una cita: “Soy en un lugar en donde se vocifera que “El universo es un defecto en la pureza del No-Ser del sujeto. El nombre con el que Lacan designa ese lugar, al cual Miller decide nominar ser del sujeto y el nombre está articulado como el Goce.
Esta proposición enigmática de que el universo es un defecto en la pureza del No-ser, no puede decirse sin preguntarse: Desde dónde, desde dónde puede decirse.
Miller lleva el pasaje anunciado sobre El universo-defecto-no ser y lo reduce al pequeño Desde dónde, ya que allí está puesto en cuestión. Mismo que asegura es un condensado de metapsicología.
Para darse cuenta de ello, basta con referirse a un escrito de Lacán que precede a este pasaje “Subversión del sujeto y dialéctica del deseo” o lo que el mismo Lacan evoca como metapsicología, este lugar llamado goce, esta vez bajo la forma de “El lugar de ya nadie”
1.- Se propone Miller escoger una brújula como instrumento de señalización que impida que la ultimísima enseñanza (y práctica) de Lacan siga orientando al psicoanálisis para el futuro.
2.- La pregunta desde dónde señala un lugar donde podríamos tener pistas para encontrar las condiciones de posibilidad que permitieron un decir y una posibilidad de enunciarlo?
3.- Se podrá seguir manteniendo la necesidad de que la enseñanza tenga una meta o última meta de la cual no puede ni debe desligarse?
4. Podríamos formularnos que “el momento de concluir” podría ser el momento de detenerse para DE-construir, comprender y re-construir.? Y no como la agonía de una enseñanza.
5.- Encontramos en la frase “Todo el mundo es loco, es decir, delirante”, siendo inorientable, se puede asegurar que no está orientada al Nombre del padre?
6- Qué soy yo es radicalmente dis-tinto a quien soy yo. Esto nos pone a preguntarnos sobre los esquemas y prácticas del sujeto?
7. Queda claro que el lugar desde dónde puede decirse es el lugar del ya nadie. Qué es ese lugar y desde dónde puede pensarse?